Una parte integral
Topigs Norsvin es el creador de la cría equilibrada, una filosofía que ha guiado nuestro programa genético durante más de tres décadas.
La cría equilibrada combina el progreso económico con el equilibrio biológico y la sostenibilidad a largo plazo en toda la cadena de valor porcina. En lugar de centrarse en rasgos aislados, integra la eficiencia productiva, la robustez, el bienestar, la calidad de la carne, el comportamiento y el impacto medioambiental en una única estrategia de cría coherente.
Este enfoque ofrece:
- Menor mortalidad de lechones y mayor supervivencia
- Cerdos robustos, aptos para el alojamiento en grupo y para los sistemas de bienestar en constante evolución
- Eficiencia alimentaria optimizada sin comprometer la calidad de la carne
- Un alto valor de la canal y un alto rendimiento en el procesamiento
- Diversidad genética a largo plazo y progreso sostenible
Gracias a que la selección genómica acelera el avance genético, el programa «Balanced Breeding» garantiza que el progreso siga siendo sostenible, cuantificable y regulado a lo largo del tiempo.
«Balanced Breeding» es una parte integral de nuestro programa; se aplica, se mide y se perfecciona continuamente para aportar valor a lo largo de toda la cadena.
Selección con una visión global
Ver el alce detrás de los árboles
Imagina que conduces un coche de altas prestaciones. El motor es potente, la aceleración va en aumento y estás recorriendo más distancia que nunca. Pero la velocidad por sí sola no basta. También necesitas previsión, la capacidad de anticipar lo que te espera más adelante, incluso lo que está parcialmente oculto.
¿Te gustaría detectar al alce a tiempo para reaccionar?
Con la selección genómica, la velocidad del progreso genético ha aumentado significativamente. A medida que el progreso se acelera, la necesidad de comprender las interacciones biológicas se vuelve más crítica. La selección de un rasgo afecta a otros, seamos conscientes o no de esa conexión. Los sistemas biológicos están interconectados y requieren un seguimiento minucioso.
En la práctica: «Nacido igual a destetado»
Cómo la cría equilibrada se traduce en mejoras cuantificables en el rendimiento materno.
Norsvin Landrace
Un claro ejemplo del enfoque de la cría equilibrada se puede observar en la línea materna Norsvin Landrace, donde el principio es: cada lechón nacido debe ser destetado por su propia madre.
Cuando los datos del programa de cría de Landrace mostraron una tendencia desfavorable en la mortalidad de lechones entre 2003 y 2008, se ajustó el objetivo de cría y se incluyó explícitamente la supervivencia como rasgo de selección.
Para Topigs Norsvin, el tamaño de la camada es solo una parte de la ecuación. Debe ir acompañado de la capacidad de las tetillas, la vitalidad de los lechones y la supervivencia para crear un valor real en la práctica.
Los resultados en la raza Landrace de Norsvin:
- La mortalidad total de lechones (nacidos muertos + predestete) se redujo en un 40 % en los últimos 15 años.
- La proporción de camadas que superan la capacidad de tetillas* se ha reducido en dos tercios durante la última década.
*Se define como camada que supera la capacidad de tetillas aquella en la que el número de lechones nacidos vivos supera el número de tetillas funcionales.
Una filosofía de cría a largo plazo
La cría equilibrada es la base de nuestro programa de cría y ha guiado el progreso genético durante más de tres décadas.
Su principio es claro: el progreso genético debe ir de la mano del equilibrio biológico. Centrarse únicamente en unos pocos rasgos puede reportar beneficios a corto plazo, pero a menudo conlleva compensaciones desfavorables.
Por lo tanto, la cría equilibrada combina el progreso en una amplia gama de rasgos, entre los que se incluyen:
- Eficiencia productiva
- Robustez y resistencia a las enfermedades
- Comportamiento e interacción social
- Solidez estructural
- Calidad de la carne y de la canal
- Diversidad genética para las generaciones futuras
Este enfoque basado en la ciencia permite un progreso genético coherente y responsable, al tiempo que respalda la sostenibilidad a largo plazo de la producción porcina.
Cómo convertir la genética en valor cuantificable
La cría equilibrada vincula el progreso genético con un impacto medible en toda la cadena de producción.
En la explotación, esto se traduce en una mayor eficiencia alimentaria, menor mortalidad, integridad estructural, menor necesidad de mano de obra y mayor resistencia a las enfermedades.
En el matadero, contribuye a una composición uniforme de la canal, a una carne magra optimizada, a una mejor calidad de la grasa y a un mayor rendimiento en el procesamiento.
Para la sociedad, favorece la reducción del impacto medioambiental, una menor dependencia de los antibióticos, el cumplimiento de las expectativas en materia de bienestar animal y la preservación de la diversidad genética.
Al equilibrar la eficiencia, la calidad del producto, la robustez y la sostenibilidad, la cría equilibrada genera valor a lo largo de toda la cadena.
Diseñado para los sistemas de producción del futuro
La producción porcina está evolucionando hacia sistemas de grupos más grandes, un menor uso de antibióticos y unas expectativas normativas y sociales más elevadas. La genética debe funcionar de forma fiable en estas condiciones.
La cría equilibrada aborda esto mediante la selección en función de la robustez, la salud, el comportamiento y la solidez estructural. Combina la selección directa, los rasgos indicadores, la genómica y el fenotipado a gran escala para convertir la complejidad biológica en progreso genético medible.
Esto crea una base genética para un rendimiento constante en los sistemas de producción modernos, al tiempo que gestiona activamente las compensaciones biológicas que conlleva la mejora genética a largo plazo.